El Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España (INGITE) ha presentado el análisis por Comunidades Autónomas del III Informe sobre los estudios universitarios en Ingeniería, elaborado a partir de datos oficiales del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y cuyas conclusiones han puesto de relieve una preocupante evolución del sistema universitario español.
Este informe, que actualiza y amplía los datos ofrecidos en noviembre, constata un aumento generalizado de los grados no habilitantes en Ingeniería —aquellos que no permiten el ejercicio profesional regulado— frente a un estancamiento e incluso descenso de los grados habilitantes, especialmente en las regiones más desfavorecidas. A su vez, se intensifican los desequilibrios en la oferta formativa territorial, lo que compromete el desarrollo económico y tecnológico del país.
Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid: epicentros formativos de la Ingeniería
El informe revela que estas cuatro comunidades concentran el mayor número de estudiantes matriculados y egresados en titulaciones de Grado en Ingeniería, consolidándose como los principales polos formativos. Además, solo Andalucía, Cataluña y Madrid ofrecen todas las ramas de Ingeniería, lo que pone de relieve la desigualdad territorial en el acceso a estudios estratégicos.
Aumentan los grados no habilitantes y disminuyen los habilitantes
Uno de los datos más relevantes del análisis por Comunidades Autónomas es la tendencia generalizada al aumento de matriculados en titulaciones de Grado no habilitantes, frente a una disminución de los matriculados en grados habilitantes.
- La Rioja destaca como la Comunidad Autónoma donde más crecen los matriculados en Ingeniería (+190,15%), impulsados en gran medida por titulaciones no habilitantes (que crecen un 431,87% incrementándose desde 433 a 2289 matriculados frente a las titulaciones habilitante, que crecen en un 0,54%).
- En el extremo opuesto, Extremadura registra el mayor descenso de alumnado (-20,25%).
- La disminución de matriculados en grados habilitantes es especialmente significativa en el Principado de Asturias (-28,56%), Castilla y León (-28,79%) y Extremadura (-34,02%), mientras que Illes Balears (+14,26%) presenta un comportamiento contrario, con un aumento destacado.
Como indica el presidente del INGITE, José Antonio Galdón: “Este desequilibrio no es neutro. Tiene consecuencias directas sobre los estudiantes, que acceden a Grados con denominación de Ingeniería sin una salida profesional clara, y sobre la sociedad, que necesita ingenieros con atribuciones y responsabilidad para garantizar la seguridad, la calidad y la sostenibilidad de las infraestructuras y servicios.”
Desigualdad en la oferta universitaria pública y privada
El informe también analiza la evolución de la oferta universitaria por tipo de centro Asturias, Illes Balears, Castilla-La Mancha y Extremadura no cuentan con universidades privadas que impartan Ingeniería, mientras que Galicia incorpora su primera universidad privada en el curso 2022-2023.
Desde 2015-2016, las Comunidades Autónomas donde más ha crecido el número de titulaciones en universidades privadas son:
- Andalucía, que pasa de 2 a 9 titulaciones
- Aragón, de 3 a 9
- La Rioja, de 2 a 7
Este crecimiento se produce mayoritariamente en grados no habilitantes, una tendencia que INGITE considera especialmente preocupante, en tanto que son titulaciones que no permiten el ejercicio de las profesiones reguladas, algo que, junto al descenso de las vocaciones en Ingeniería vividas en las últimas décadas, pone en riesgo la capacidad del país para responder a los actuales retos tecnológicos, industriales y de transición energética.
“El estudio pone de manifiesto, además, una creciente fragmentación territorial, con diferencias muy significativas entre comunidades autónomas, y un fuerte incremento de la oferta de ingeniería en universidades privadas, especialmente en titulaciones no habilitantes. Esto exige una reflexión profunda y una respuesta coordinada por parte de las administraciones educativas”, apunta el presidente de INGITE.
Evolución asimétrica entre ramas: crecen las tecnológicas, caen las estratégicas tradicionales
El informe destaca el aumento de la Ingeniería Informática, mientras que ramas tradicionales como Minas, Energía, Topografía, Civil o Naval registran cifras alarmantemente bajas de egresados, incluso por debajo de 10 por comunidad autónoma, en algunos casos.
Egresados: concentración y retrocesos regionales
En cuanto a los egresados en Ingeniería, Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid vuelven a encabezar los datos nacionales. Sin embargo, la evolución no es homogénea:
- Illes Balears y La Rioja son las comunidades donde más aumentan los egresados. En Illes Balears se ha registrado un incremento del 155,38% en número de egresados, siendo muy superior el número de hombres con un 180,76% frente al de mujeres, que registra un 53,88%. Por su parte, La Rioja registra un incremento del 67,15%, siendo más equilibrado en este caso el aumento de las mujeres (65,60%) y los hombres (67,63%).
- Castilla y León, Cantabria y Extremadura registran los mayores descensos. Concretamente, Castilla y León ha registrado un descenso de -38,76 %, siendo el de mujeres egresadas menor (-29,78%) que entre los hombres (-41,40%). Por su parte, Extremadura ha sufrido una disminución global del número de egresados de un -21,50%, siendo superior el número de hombres egresados (-23,83%) al de mujeres (-13,20%).
En universidades privadas, el crecimiento de egresados se concentra en La Rioja, Cantabria, Comunidad Valenciana y Andalucía, mientras que en la universidad pública se observan descensos relevantes en Castilla y León y Cantabria.
Brecha de género: avances sostenidos, pero todavía insuficientes
El análisis por Comunidades Autónomas confirma una mejora progresiva en la presencia de mujeres en los estudios de Ingeniería, tanto en matriculación como en egreso, aunque la brecha de género sigue siendo significativa. En el conjunto del sistema, las mujeres representan en torno al 23% del alumnado de Grado en Ingeniería, con un crecimiento notable en los últimos años, especialmente en titulaciones no habilitantes y en ramas vinculadas a ámbitos tecnológicos emergentes.
En términos de evolución, el aumento de mujeres matriculadas y egresadas es superior al de los hombres en varias comunidades, lo que refleja una tendencia positiva. Sin embargo, en las ingenierías tradicionales de carácter más técnico, como Industrial, Civil, Minas y Energía o Topografía, la presencia femenina continúa siendo claramente minoritaria, lo que evidencia la necesidad de reforzar las políticas de orientación, igualdad y atracción de talento femenino hacia estas ramas estratégicas.
Por Comunidades Autónomas, los mayores incrementos relativos de alumnado femenino se concentran en regiones como Illes Balears (+41,43%) y La Rioja (+225,08%), en paralelo al crecimiento general de la matrícula, especialmente en ramas como Informática. En contraste, comunidades como el Principado de Asturias (-6,26%) o Extremadura (-20,59%) registran descensos tanto en el conjunto del alumnado como en ramas tradicionales, donde la presencia de mujeres es ya muy reducida.
El problema estructural de las titulaciones no habilitantes
Como conclusión, INGITE advierte de que todas las Comunidades Autónomas registran un aumento de matriculados en grados no habilitantes, una tendencia especialmente acusada en La Rioja (+431,87%), muy por encima de Aragón (+30,16%) y Navarra (+46,06%), que lideran el incremento de este tipo de titulaciones. En paralelo, Castilla-La Mancha (-15,86%) y Galicia (-14,75%) registran una disminución de las titulaciones de Grado habilitantes.
El informe subraya que esta situación genera confusión entre los estudiantes, debilita las profesiones reguladas de Ingeniería y pone en riesgo la calidad, la seguridad y la competitividad del país.
Llamamiento a la acción coordinada
INGITE ha reclamado una reflexión profunda por parte de las administraciones educativas y universitarias, así como un compromiso efectivo con la Ingeniería habilitante y el desarrollo territorial equilibrado. La profesión necesita respaldo estructural para garantizar el relevo generacional y afrontar con solvencia los retos de digitalización, sostenibilidad y reindustrialización de España.
En palabras de su presidente: “Desde el INGITE defendemos que no se trata de limitar el acceso a los estudios de Ingeniería, sino de alinear la oferta universitaria con la realidad profesional y normativa, garantizando transparencia para los estudiantes y coherencia entre denominación, formación y efectos profesionales.”
“España no puede permitirse un sistema que diluya el concepto de Ingeniería. Necesitamos una planificación responsable de las titulaciones, una protección clara de las ingenierías habilitantes y un marco normativo que reconozca plenamente a los graduados en Ingeniería como profesionales esenciales para el desarrollo económico, industrial y tecnológico del país.
Este estudio debe servir como base para un diálogo serio entre universidades, administraciones y organizaciones profesionales. Desde el INGITE tendemos la mano para trabajar conjuntamente en un modelo más justo, claro y alineado con Europa, que ponga en el centro a los estudiantes, a los profesionales y al interés general”, concluye José Antonio Galdón.
Puedes ver todos estos datos integrados en el mapa dinámico de la web