
El Palau de Margalef de Torregrossa de Lleida fue escenario, el pasado 25 de abril, de una emotiva edición de la Diada de la Profesión, organizada por el colectivo Enginyers Lleida, que reunió a autoridades, profesionales, asociaciones e invitados de diversos puntos del país. La cita, ya consolidada como un referente de la ingeniería técnica industrial en el ámbito catalán, contó con la destacada intervención de Ramón Grau Lanau, decano-presidente de esa demarcación y también presidente de UAITIE, quien volvió a asumir con renovado compromiso la representación del colectivo.
Durante su intervención, Grau dirigió palabras de bienvenida a todos los presentes, resaltando el valor de la cooperación interdisciplinar y la necesidad de fortalecer vínculos entre entidades, universidades y administración para avanzar en el desarrollo sostenible del territorio. Tuvo un especial reconocimiento al anterior decano, Antonio Campo, por su dedicación y generosidad, destacando la importancia de su legado y su estrecha vinculación personal y profesional con el Colegio y la Asociación.
En su repaso institucional, el presidente compartió con los asistentes dos hitos de gran relevancia: por un lado, la reciente constitución del Colegio como Oficina de Transición Energética a través del ICAEN, iniciativa en coordinación con los otros colegios catalanes con el objetivo de asesorar a PYMES en materia energética; y por otro, el ilusionante proyecto de traer a Lleida la Exposición Itinerante de Mujeres Ingenieras de Éxito, prevista para octubre, y que contará con la participación de una destacada ingeniera local con proyección internacional.
El evento contó con la participación institucional del subdelegado del Gobierno en Lleida, José Crespín, así como de representantes de COGITI y del colectivo catalán. El acto también sirvió para rendir homenaje a los nuevos colegiados, así como a los compañeros que han alcanzado los 25 y 50 años de ejercicio profesional, cuyo ejemplo y trayectoria fueron reconocidos con calurosas ovaciones. Además, incluyó también momentos de reconocimiento al personal técnico del Colegio que inicia nuevos caminos profesionales, y la bienvenida a quienes se incorporan al equipo.
La jornada, cargada de emociones, reencuentros y orgullo profesional, volvió a poner de manifiesto la fuerza de una profesión que, más allá de sus competencias técnicas, sigue siendo motor de cohesión, innovación y servicio a la sociedad.
La jornada finalizó con un aperitivo, cena y fiesta, que sirvieron como colofón a una cita que reafirma el papel transformador de la ingeniería técnica industrial y el compromiso de sus profesionales con el desarrollo económico, social y sostenible del territorio.

