
El Colegio y Asociación de Ingenieros Técnicos Industriales de la provincia de Zamora sintonizaron el 13 de abril, su tradicional evento anual en el incomparable entorno de esta Fundación hispano-portuguesa
Entre los momentos más destacables, nombramos la charla impartida por los miembros de la Ordem dos Engenheiros – Região Norte (OERN) de Portugal sobre su modelo de organización profesional.
A continuación, se procedió a la entrega de la Insignia de Socio de Mérito a José Simón Fuentes Castaño, galardón de ámbito nacional otorgado por la Unión de Asociaciones de Ingenieros Técnicos Industriales y Graduados en Ingeniería de la rama industrial de España (UAITIE) a aquellos profesionales que prestigian al colectivo. La entrega fue realizada por el Secretario de la Institución nacional UAITIE, Jesús Velilla García en compañía del anfitrión José Luis Hernández Merchán.
Posteriormente, el colectivo de Zamora rindió homenaje a los compañeros que cumplían 25 y 50 años de profesión, entregándoles unas placas conmemorativas. Además, se dio la bienvenida a los nuevos colegiados y asociados, con una insignia de plata de nuestra profesión.
En este mismo escenario, se hizo entrega del I Premio Eugenio Cuadrado Benéitez(*) al Grupo Tecozam, una de las principales empresas españolas en la subcontratación de obra civil con servicios integrales. Se trata de un galardón dedicado a un auténtico precursor de la ingeniería actual y un adelantado a su tiempo.
(*) Eugenio Cuadrado Beneitez, un adelantado a su tiempo.
En la Semana Santa de 1885, Eugenio Cuadrado Beneitez impulsó un experimento novedoso, en el que tuvo gran éxito, utilizando por primera vez la luz eléctrica en Zamora, iluminando durante unos instantes, con unos potentes focos cuya energía procedía de pilas hidro-eléctricas, la procesión de Nuestra Madre.
Su fama y sabiduría hizo que la Corporación Municipal de la ciudad le asignase la iluminación de la Plaza Mayor y calles adyacentes en algunas fiestas. Además, le fue pedida su dirección pericial para la instalación del alumbrado público, y fue nombrado perito en los conflictos surgidos entre los intereses municipales y los de las diferentes compañías concesionarias.
En el año 1899 colaboró con el joven ingeniero civil natural de Madrid, pero afincado en Zamora, Federico Cantero Villamil, en la creación de la sociedad ‘El porvenir de Zamora’, con el objetivo de explotar la presa hidroeléctrica de San Román, cerca de la ciudad, cuya construcción se prolongó hasta 1903, y que fue el primer salto de agua que generó energía eléctrica en España.





